
Lamija Suljevic nació en Bosnia pero cuando contaba cinco años de edad sus padres se trasladaron a Suecia.
Lamija, genio precoz de la aguja, a los once años estudió moda y a los diecisiete fundó su compañía de moda con un amigo, presenta con veintidós su primera colección en solitario.

Lamija construye su futuro mirando al pasado. Volumen, bordados, crochet, plisados y encajes se mezclan para dar vida a unas prendas de una modernidad perturbadora inspiradas en los típicos trajes suecos y en el arte de los Balcanes.



Aquí os hemos mostrado algunas de las piezas de Lamija, pero no dudéis en visitar su galería de fotos donde, estilismo, maquillaje, peluquería y una fotografía dramática y teatral logran, una atmosfera seductora al más puro estilo avant-garde que impregnó la década de 1920.