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03 julio 2011

Lula Mae para... Pearls for the swine

Who are the swine? What are their pearls? Pearls for the swine, a new way to view artistic expression


Iris van Herpen nació en Holanda hace 27 años, estudió en la escuela de diseño y moda ARTEZ y, antes de fundar su propia marca en 2007, aprendió el oficio, en el más estricto sentido de la palabra, al lado de Alexander McQueen, en Londres, y Claudy Jongstra, en Ámsterdam.

El desarrollo conceptual que aplica a cada una de sus colecciones hace que estas tengan nombres tan categóricos como Escapism, Crystallization, Synesthesia, Radiation Invation, Mummification, Refiney Smoke, Chemical Crows y Fragile Futurity.



Así comienza mi segunda colaboración publicada el pasado mes de mayo, si queréis leer el resto, aquí...

04 mayo 2011

Lula Mae para... Pearls for the swine

Who are the swine? What are their pearls? Pearls for the swine, a new way to view artistic expression

La pasada edición de la pasarela 080 la estilista Seila sin H me pidió si quería colaborar en este proyecto, ¿cómo decirle que no a Seila?

Issey Miyake (Hiroshima, Japón, 1938) nació apenas seis años antes de que EEUU lanzara la bomba atómica sobre su ciudad. Este hecho y la posterior ocupación estadounidense han marcado su universo creativo como diseñador.

Diseño, tecnología y ecología conviven en cada una de sus líneas, y es quizás el creador japonés más occidental de todos al combinar de forma magistral, técnicas milenarias de bordados y artesanía tradicional con prendas que...

Así comienza mi primera colaboración, si queréis leer el resto, aquí...

06 marzo 2011

Lula Mae para Singular (magazine)... El diario de Terry Richardson



(He aquí el segundo de los artículos que publiqué en esa (¿loca, excéntrica?) aventura llamada Singular magazine que iniciamos unos cuantos hace un año y que llegó a su fin el pasado mes de enero).

La fotografía documental se caracteriza por el realismo y la mayor exactitud posible en las imágenes, al contrario que la fotografía de moda, que posee un código fotográfico propio, con unas reglas, unos giros y un léxico propios y constituye por sí misma un lenguaje particular en el que la experimentación es la base del mismo.

Terry Richardson, hijo del conflictivo y tumultuoso fotógrafo americano Bob Richardson, rompe con todos los estereotipos de la fotografía de moda en su trabajo. Con un lenguaje particular, a medio camino entre la fotografía documental y la artística, Terry ha creado un universo simbólico muy definido, con el que consigue remover los cimientos de la puritana sociedad americana, sirviéndose para ello de una simple pared blanca y una potente luz blanca frontal.

Richardson es radical, explícito, transgresor y polémico y la atmósfera que rodea sus fotografías es decadente y sórdida; lo mismo fotografía a modelos, diseñadores o la «beautiful people» en general como a personas anónimas o incluso a sí mismo, desnudo.



Desde hace nueve meses, Terry Richardson, al igual que su amigo Oliver Zahm ―editor de la revista Purple―, fotografía todo y a todos los que se cruzan en su camino, famosos o anónimos, flores o paisajes, escaparates o zapatillas deportivas.

Es su particular diario visual en el que las palabras casi no existen, pero no es una diario de una celebridad al uso, la marca «Richardson» se percibe en cada uno de sus disparos, eso sí, mucho más dulcificados que en su trabajo personal, campañas publicitarias y editoriales.





Internet y las redes sociales han sacado a la luz al exhibicionista y al voyeur que todos llevamos dentro; unos, seducen mostrando su vida a cada instante; otros se deleitan observándoles, pero nadie se mantiene indiferente cuando se trata del día a día de Terry Richardson.







05 febrero 2011

Lula Mae para Singular (magazine)... Llamazares y de Delgado



(Ahora que esa (¿loca y excéntrica?) aventura llamada Singular magazine que iniciamos unos cuantos hace un año, llega a su fin, quiero hacerme eco de alguno de los artículos que publiqué en ella.
He aquí el primero, Llamazares y de Delgado... Chicos fue un placer encontraros en el080).

Fabricio y Jaime dan vida a Llamazares y de Delgado, una firma que nació en Barcelona, en septiembre de 1998, cuando presentaron su primera colección y que, desde entonces, no ha dejado de asombrar con dos propuestas de couture-â-porter cada año.

Ha participado, como todo joven diseñador emergente de bien en este país, en la pasarela Modorra (Bilbao), en el Bread&Butter, en su edición de Barcelona, y en el Merkamoda FAD (Barcelona) entre otras pasarelas, y ha colaborado en la producción de vestuario de varios espectáculos de teatro, danza contemporánea y producciones de televisión.



Visité a Fabricio y Jaime el pasado mes de mayo una tarde de lunes de lo más fría y lluviosa, y mereció la pena caminar hasta su showroom, en pleno Eixample de Barcelona, bajo la persistente lluvia.
Fabricio y Jaime son encantadores, me mostraron todas las prendas que forman parte de la colección de la próxima temporada y me explicaron, con todo lujo de detalles, que todas sus colecciones tienen una narrativa, y que la fuente de inspiración del próximo otoño/invierno 2011 es todo lo que envuelve a las horas previas a la noche de estreno, en 1692, de la opera The Fairy Queen de Henry Purcell.



Su propuesta para la próxima temporada consta, para ellas, de elegantes vestidos, refinadas camisas con mangas acampanadas y un gran lazo a modo de cuello, faldas de volantes o adamascadas embellecidas en el orillo con tul plumeti; y maravillosas prendas de punto y americanas de patronaje perfecto, para ellos. La texturas y tejidos, suaves y que protegen el cuerpo del frío como son, lanas y sedas, que dan calidez, paños y adamascados, que dan cuerpo, y tules plumeti, blondas y bordados, que aportan riqueza y sensualidad, en una gama de colores que va del ya clásico dueto blanco-negro, al negro y marrón chocolate solos o combinados con oro, gris, verde y burdeos.



Ser singular, no caer en obviedades ni estereotipos y no dejar que la moda te subyugue y tiranice es sinónimo de Llamazares y de Delgado, con un dominio absoluto del patronaje y con un estilo propio muy delicado y exquisito, me comentaron que no dejan nada al azar, que son muy perfeccionistas en lo que a acabados, tejidos y detalles se refiere.
Fabricio y Jaime se mantienen al margen, no siguen las tendencias que marcan las pasarelas pero tampoco huyen de ellas, sus prendas son atemporales y versátiles.

Cuando me despedí de ellos, de camino a casa, no pude evitar pensar en los años cincuenta, cuando una Europa devastada por la guerra intentaba renacer de sus cenizas buscando la distinción y belleza de tiempos pasados, que encontró en la elegancia y sofisticación de los sobrios patrones de Cristóbal Balenciaga, cuyo arte con la aguja impregnó la moda de la década llegando hasta nuestros días.