
Helen Levitt (Nueva York, 1913-2009) es una fotógrafa clave en la Historia de la fotografía del siglo XX que forjó su carrera en los años 30 bajo la influencia de grandes genios de la fotografía como son Walker Evans, quien la inició en el uso del laboratorio, y Henri Cartier-Bresson, quien le “aconsejó” la compra de su eterna Leica 35 mm.
Retratista del Nueva York callejero, sus crudos retratos de la pobreza y vida urbana en la década de los treinta dieron la vuelta al mundo.

Inventiva y creativa, sus instantáneas, que recogen gestos simples, son un rico testimonio social y visual sobre la vida de principios del siglo XX.
En ellas inmortaliza a niños jugando en las calles, amas de casa, ancianos y desamparados de los barrios neoyorquinos de Harlem, Yorkville y Lower East Side.


En los cuarenta influenciada por Luis Buñuel tuvo contacto con el cine y el documental y en los años sesenta abandonó el blanco y negro para experimentar con el color, al cual renunció definitivamente en la década de los noventa porque no podía controlar las tonalidades.


(Via El País)


